La cena de Navidad, tu tía y esos kilos que “deberías bajar”
SaludYa se acerca Navidad y con ella vienen el recalentado, los romeritos, los intercambios… y esa tía que todavía no termina de saludarte cuando ya te está escaneando de arriba abajo.
“¡Ay, mijita! ¿Subiste de peso?”
Curiosamente, es la misma tía que cinco minutos después te pregunta por qué no quieres otra rebanada de pastel.
Y tú sonríes, cambias de tema y haces como que no te importa. Pero sí te importa. Porque probablemente llevas años intentando bajar de peso y no necesitas que nadie te lo recuerde.
Tal vez ya hiciste keto, ayuno intermitente, la dieta de la piña o alguna otra en la que, básicamente, comes tristeza.
Bajas cinco kilos, todos te felicitan y piensas: “Ahora sí”.
Pero pasan algunos meses, los recuperas y concluyes que el problema eres tú.
Que te faltó disciplina.
Que no le echaste suficientes ganas.
Pero hay algo que probablemente nadie te explicó: la obesidad no es un defecto personal. Es una enfermedad.
No todos los cuerpos regulan igual el hambre, la saciedad y el almacenamiento de energía. En la obesidad participan la genética, las hormonas, el cerebro, el sueño, el estrés, ciertos medicamentos y el ambiente.
Incluso después de bajar de peso, el organismo puede responder aumentando el hambre y disminuyendo la saciedad. Por eso recuperar peso no siempre significa falta de voluntad.
“Come menos” no es una consulta médica
Claro que la alimentación, el ejercicio y el sueño importan. Pero no siempre son suficientes para modificar todos los mecanismos que intervienen en esta enfermedad.
A nadie le decimos que fracasó porque necesita medicamento para controlar la presión o la diabetes. Entonces, ¿por qué seguimos tratando la obesidad como si todo dependiera de fuerza de voluntad?
Reconocerla como enfermedad no significa rendirse. Significa dejar de culpar al paciente y empezar a ofrecer tratamientos serios e individualizados.
Así que esta Navidad, si alguien vuelve a opinar sobre tu cuerpo sin que se lo hayas pedido, recuerda algo:
Tal vez no te faltó voluntad.
Tal vez llevas años intentando resolver con dietas y culpa algo que necesitaba atención médica.
Dra. Grecia Orihuela Tenorio
Médico cirujano y médico estético
Fundadora de Cyrene























