¡GRACIAS POR FORMAR PARTE DE ROSELLA! FELIZ AÑO 2021

Rosella Magazine Rosella Magazine Rosella Magazine Rosella Magazine Rosella Magazine Rosella Magazine Rosella Magazine Rosella Magazine Rosella Magazine Rosella Magazine Rosella Magazine Rosella Magazine

El No Pain no Gain con el que no ganamos nada

Salud, Wellness
Lectura: 3 minutos

Vivimos en una cultura donde nos han enseñado que para obtener lo que queremos, debemos sacrificar cosas que nos importan: nuestra forma de vestir, nuestra forma de actuar, lo que comemos y hasta la forma en que debemos vernos.

Todo esto porque nos han dicho que una mujer vale por su belleza, siendo nuestro cuerpo el foco de atención, y por buscar esta “belleza” pasamos horas entrenando, hasta que nuestras piernas ceden y nuestro cuerpo ya no puede más. Porque sin dolor no hay ganancia, la mentira que nos hemos creído y con la que hemos puesto nuestro cuerpo al límite sin razón.

Hoy te voy a contar por qué debes de dejar de entrenar con esas palabras en la mente.

Voy a empezar diciéndote que nadie tiene el título para definir si tú eres una mujer bella, según tu apariencia física, ese poder se lo otorgas tú a la gente, y ya es momento de obtenerlo de vuelta.

Otra cosa que te quiero contar es, que si has sacrificado cosas como tu tiempo, la comida que te gusta, tu energía, por mejorar cómo te ves, con esos entrenamientos que te matan de cansancio no vas a cumplir tus objetivos.

Nos han repetido mil veces que nos debe doler todo el cuerpo al entrenar.

Pero yo te pregunto, ¿qué te dice tu cuerpo? 

Cada vez que entrenas hasta ya no poder más, ¿en realidad te sientes más fuerte? ¿O simplemente te sientes agotada? En especial, al día siguiente que te duele todo y no te puedes mover.

Claro, es verdad que el dolor muscular ligero es común cuando estamos empezando una nueva rutina o probando un ejercicio nuevo. Pero lo que no es normal, es que te sientas agotada todo el día, que te duela constantemente el cuerpo y te sientas sin ganas de entrenar y aún así, lo hagas.

 Es muy curioso cómo nuestro cuerpo tiene la capacidad de mandarnos mensajes y es momento de que los escuchemos. 

Las mujeres producimos diferentes tipos de hormonas durante nuestro ciclo menstrual. En la fase folicular producimos el estrógeno, que es maravilloso para hacer entrenamiento de fuerza como Crossfit, pesas, HIIT y sentirnos súper activas; seguro has identificado semanas donde te sientes muy poderosa. En cambio en la fase lútea, la progesterona, la hormona que nos produce un poco más de cansancio, a veces nos hace sentir sensibles. Pero hay que tener en cuenta que es buenísima para hacer entrenamiento de resistencia, carreras largas, natación o bici, sacando lo mejor de nuestra perseverancia.

Entrenar según las fases de nuestro ciclo nos puede llevar a conseguir resultados increíbles. 

Si realizas un deporte de resistencia como correr, habrá momentos donde te convenga bajarle a la intensidad de tu entrenamiento y así, puedas recorrer más distancia. O en un deporte de fuerza, podrás subir la carga de trabajo en tus mejores días, pero no mantenerla.

Dejemos de exigirle a nuestro cuerpo realizar los mismos esfuerzos con las mismas cargas todo el tiempo, esto solo provoca que nos sintamos más cansada y que no avancemos. Cada vez que se hace un entrenamiento intenso, los músculos se cansan, se desgastan y necesitan de 24 a 48 horas para que puedan recuperarse por completo. Si no te das ese tiempo, nunca podrás dar tu 100%. 

Necesitamos entender a nuestro cuerpo para hacer que el mundo se adapte a nosotros, no obligar a nuestro cuerpo a cambiar por el mundo. 

Mi recomendación: conoce tu ciclo menstrual y escucha a tu cuerpo, es mucho más sabio de lo que crees.

No termines tus entrenamientos hasta que ya no puedas más, entre más cansada termines, más descanso necesitas. Si no lo haces y sigues empujando a tu cuerpo, puedes lesionarte.

Descansa, el descanso es la parte más importante de un buen entrenamiento.

Como último, no le des el poder a nadie de opinar sobre tu cuerpo. Entrena por ti, por sentirte mejor contigo misma, sentirte ágil, sentirte fuerte y sentirte libre.