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Microbiota y dominancia estrogénica: ¿qué tiene que ver tu intestino con tus hormonas?

Salud
Lectura: 2 minutos

Dra. Ana Patricia Smith Bateon
Médica. Especialista en Otorrinolaringología. Formación en suplementación, medicina funcional y biorregulación. Maestra en Suplementación Clínica, Microbiota Intestinal y Microbiota de Sistemas.

Cuando las hormonas no dependen solo de los ovarios

El equilibrio hormonal femenino no depende únicamente de los ovarios. También participan el intestino, el hígado, la alimentación, el sistema inmune, el estrés, el sueño, el ambiente y la microbiota.

La microbiota es el conjunto de microorganismos que habitan principalmente en el intestino. Además de ayudar en la digestión, participa en la absorción de nutrientes, la regulación de la inflamación, la actividad del sistema inmune y el procesamiento de algunas hormonas, incluidos los estrógenos.

Por eso, ante síntomas como inflamación, síndrome premenstrual, sangrados abundantes, acné, cansancio o cambios de humor, también conviene preguntarse: ¿cómo está funcionando mi intestino?

¿Qué es la dominancia estrogénica?

La dominancia estrogénica ocurre cuando la acción de los estrógenos es relativamente alta en comparación con otras hormonas, especialmente la progesterona, o cuando el organismo no logra eliminarlos adecuadamente.

No siempre significa producir demasiados estrógenos. En ocasiones, el problema radica en que el cuerpo los recircula, los metaboliza de forma ineficiente o está expuesto a sustancias externas que pueden imitar su efecto.

El exposoma: lo que nos rodea también influye

El exposoma es el conjunto de factores con los que el cuerpo entra en contacto a lo largo de la vida: alimentos, aire, agua, cosméticos, plásticos, pesticidas y productos de uso cotidiano.

Algunas de estas sustancias pueden actuar como disruptores endocrinos, es decir, interferir con la comunicación hormonal. No se trata de vivir con miedo, sino de hacer cambios conscientes: utilizar recipientes de vidrio o acero inoxidable, evitar calentar alimentos en plástico, ventilar los espacios y elegir alimentos frescos con mayor frecuencia.

El estroboloma: el puente entre intestino y estrógenos

El estroboloma es la parte de la microbiota que participa en el metabolismo de los estrógenos.

De forma sencilla, el hígado procesa los estrógenos para eliminarlos y estos llegan al intestino para ser expulsados a través de las heces. Sin embargo, cuando la microbiota está alterada, algunas bacterias pueden reactivarlos mediante una enzima llamada beta-glucuronidasa.

Así, en lugar de eliminarse, parte de esos estrógenos vuelve a la circulación y puede aumentar la carga estrogénica del organismo.

Disbiosis y hábitos intestinales

Cuando la microbiota pierde su equilibrio, hablamos de disbiosis. Esta condición puede relacionarse con el estrés crónico, una alimentación baja en fibra, el consumo frecuente de ultraprocesados, el uso recurrente de antibióticos, el mal descanso, el sedentarismo o la exposición a sustancias irritantes.

La disbiosis puede favorecer la inflamación, alterar la barrera intestinal y modificar la forma en que el cuerpo procesa y elimina las hormonas.

Una mirada integral

La salud hormonal no empieza ni termina en los ovarios. También se construye desde el intestino, la alimentación, el ambiente y los hábitos cotidianos.

La microbiota puede modificarse y fortalecerse. Una alimentación rica en verduras, frutas, fibra, polifenoles —especialmente los presentes en frutos rojos— y minerales favorece una mayor diversidad microbiana y una mejor salud intestinal.

También son importantes la hidratación, el movimiento diario y la regularidad intestinal. El estreñimiento no es un detalle menor: cuando los metabolitos hormonales permanecen demasiado tiempo en el intestino, puede aumentar su recirculación.

No todo se resuelve con probióticos

Los probióticos pueden ser útiles, pero no siempre son el primer paso, ni todas las cepas funcionan de la misma manera. La estrategia debe ser personalizada: mejorar hábitos, reducir irritantes, atender la disbiosis, reparar la barrera intestinal y utilizar cepas específicas solo cuando sea necesario.

Cuidar la microbiota es cuidar el equilibrio femenino

La relación entre microbiota y dominancia estrogénica nos invita a observar el cuerpo femenino desde una perspectiva más amplia. El ciclo menstrual, la digestión, la piel, la energía, el estado de ánimo, el sueño y la inflamación forman parte de una misma conversación biológica.

Cuidar la microbiota es cuidar una parte esencial del equilibrio hormonal femenino.

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Por: Rosella Magazine