No sé si estás necesitando leer esto, pero nos importas
Autoguía
A veces parece que todo pesa un poco más. Que lo que antes podías resolver hoy te rebasa. Que el mundo puede derrumbarse sin avisar y tú sigues intentando sostenerlo todo como si nada pasara.
Por eso queremos decirte algo sencillo: nos importas.
Nos importa cómo te sientes, incluso cuando no sabes explicarlo. Nos importa lo que estás viviendo, aunque desde afuera parezca que todo está bien. Y queremos ser comunidad para ti, porque ninguna mujer merece sentirse sola cuando está atravesando un momento difícil.
No importa por lo que estés pasando.
Juntas hacemos más.
Hay personas que siguen cumpliendo con todo mientras por dentro ya no pueden más.
Llegan puntuales. Contestan mensajes. Suben una historia. Se ríen en una comida. Preguntan por los demás. Incluso hacen planes para la siguiente semana.
Por eso muchas veces nadie nota nada.
Nos hemos acostumbrado a pensar que el dolor siempre se ve. Que quien no está bien necesariamente deja de salir, de trabajar o de sonreír. Pero no siempre es así. Hay personas que siguen funcionando, incluso cuando emocionalmente están agotadas.
Y por eso vale la pena aprender a mirar un poco más.
No basta con preguntar “¿todo bien?” mientras seguimos viendo el celular. A veces hay que preguntar dos veces. Sentarse. Escuchar. Notar cuando alguien comienza a alejarse, cuando deja de disfrutar cosas que antes le hacían bien o cuando empieza a hablar de sí misma como si fuera una carga.
Y cuando alguien finalmente decide hablar, no necesita que le demos una solución rápida.
Necesita que no minimicemos lo que siente.
Que no respondamos con un “échale ganas”.
Que no comparemos su dolor con el de alguien más.
Que escuchemos.
También tenemos que dejar de pensar que una persona necesita una razón evidente para sentirse mal. Puede tener familia, amigas, trabajo, proyectos y una vida que desde afuera parece estar en orden, y aun así sentirse completamente rebasada.
Una cosa no invalida la otra.
El listón amarillo aparece cada septiembre en publicaciones y campañas, pero su significado debería quedarse mucho después de que pase la fecha.
Debería servir para preguntarnos cómo estamos escuchando a las mujeres que tenemos cerca. Qué tan fácil es para una amiga decirnos que no puede más. Qué tan presentes estamos cuando alguien empieza a cambiar. Y qué tan rápido juzgamos algo que en realidad no alcanzamos a comprender.
En Rosella queremos ser más que una revista que habla de mujeres.
Queremos ser una comunidad.
Una en la que se pueda decir “hoy no estoy bien” sin sentir vergüenza. Una en la que pedir ayuda no sea visto como debilidad. Una en la que podamos sostenernos unas a otras cuando la vida se vuelve demasiado pesada.
Porque ninguna tendría que atravesar sus peores días sintiendo que nadie la ve.
Y si hoy eres tú quien está pasando por algo difícil, queremos recordarte esto:
Nos importas.
Y no tienes que cargar con todo sola.























