Hemos hablado mucho del duelo, pero poco de lo que pasa después
Autoguía, WellnessHemos hablado del dolor, de las ausencias y de los primeros meses. Pero casi no hablamos de lo que ocurre cuando la vida ya volvió a moverse y, aun así, hay momentos en los que una persona sigue haciendo falta.
No siempre aparece como tristeza. A veces es algo mucho más simple: recibir una noticia importante y pensar de inmediato esto se lo habría contado. Escuchar una frase y saber exactamente qué habría respondido. Encontrarte con algo que le habría encantado.
Con el tiempo entiendes que avanzar no borra ese reflejo. Puedes estar bien, tener nuevos proyectos, disfrutar lo que has construido y seguir sintiendo que hay conversaciones que se quedaron sin destinatario.
También cambia la forma de recordar. Hay nombres que al principio cuesta pronunciar y que años después aparecen en una anécdota, en una risa o en una frase que repites sin darte cuenta.
Algunas personas dejan algo mucho más profundo que un recuerdo: una manera de ver la vida, una costumbre, una enseñanza, una expresión que termina formando parte de ti.
Y hay días en los que la ausencia pesa más sin una razón evidente. No porque hayas retrocedido, sino porque ciertas fechas, lugares o momentos siguen tocando una parte muy específica de la memoria.
También se aprende que no todo necesita una explicación. Hay pérdidas que nunca terminan de “tener sentido” y quizá esperar que lo tengan solo hace más difícil aceptar lo que ocurrió.
Lo que sí puede cambiar es la forma en que vivimos después. Se vuelve más difícil dejar una llamada para mañana, suponer que habrá otra oportunidad o guardar palabras que podrían decirse hoy.
Por eso quizá el duelo no deja únicamente tristeza. También deja una conciencia incómoda pero valiosa: el tiempo con las personas que queremos no es infinito.
Y al final, seguir adelante no siempre significa cerrar una historia. A veces significa aprender a vivir sabiendo que ciertas personas ya no están aquí, pero todavía aparecen en la manera en que pensamos, elegimos, recordamos y queremos.
Nos vemos en la siguiente edición.
Sofía Ontiveros.
@lunadesalem























